Empezó a dolerme la cabeza.
Las palabras reprimidas le ahogaban.¿Por qué,por qué no le decía nada?No podía.
El miedo lo corrompía todo.El silencio era aterrador,no hermoso.El aire se oscurecía,las nubes crecían y bajaban por la ladera como dioses vengativos.El encanto del momento se había roto y,como si el tiempo hubiera vuelto a ponerse en marcha y ahora corriera más que antes.
El miedo lo corrompía todo.El silencio era aterrador,no hermoso.El aire se oscurecía,las nubes crecían y bajaban por la ladera como dioses vengativos.El encanto del momento se había roto y,como si el tiempo hubiera vuelto a ponerse en marcha y ahora corriera más que antes.
Comentarios
Publicar un comentario