Deliria.
"...Por un momento parece que va a decir algo. Pero luego, simplemente, alarga una mano hacia mí a través del espacio, a través de la oscuridad.
- ¿Te gustaría?- pregunta. Su voz es apenas audible por encima del viento; es tan baja que parece casi un suspiro.
- ¿ Que si me gustaría qué?
Mi corazón ruge, apresurándose en mis oídos, aunque todavía hay varios centímetros entre su mano y la mía, siento una energía que palpita conectándonos, y por el calor que inunda mi cuerpo se podría pensar que estamos completamente abrazados,palma con palma,rostro con rostro.
-Bailar- dice, y al mismo tiempo salva esos pocos centímetros que nos separan, encuentra mi mano y me acerca, y en ese momento la canción llega a una nota aguda y confundo las dos sensaciones, la de su mano y la de la elevación,el ascenso de la música.
Bailamos.
Casi todas las cosas, incluso los mayores movimientos de la Tierra, tienen su comienzo en algo pequeño. Un terremoto que destruye una ciudad puede comenzar con un temblor, con un estremecimiento, con una respiración. La música comienza con una vibración.
{...}
Mi mundo estalló por una sola palabra: amor. Mejor dicho: aquella fue la primera vez que estalló mi mundo.
La segunda vez que estalló mi mundo fue también por una palabra. Una palabra que fue saliendo de mi garganta y llegó bailando hasta mis labios y brotó antes de que yo pudiera pensar en ello, o detenerla.
La pregunta era: << ¿Quieres quedar conmigo mañana? >>
Y la palabra: << Sí. >> "
- ¿Te gustaría?- pregunta. Su voz es apenas audible por encima del viento; es tan baja que parece casi un suspiro.
- ¿ Que si me gustaría qué?
Mi corazón ruge, apresurándose en mis oídos, aunque todavía hay varios centímetros entre su mano y la mía, siento una energía que palpita conectándonos, y por el calor que inunda mi cuerpo se podría pensar que estamos completamente abrazados,palma con palma,rostro con rostro.
-Bailar- dice, y al mismo tiempo salva esos pocos centímetros que nos separan, encuentra mi mano y me acerca, y en ese momento la canción llega a una nota aguda y confundo las dos sensaciones, la de su mano y la de la elevación,el ascenso de la música.
Bailamos.
Casi todas las cosas, incluso los mayores movimientos de la Tierra, tienen su comienzo en algo pequeño. Un terremoto que destruye una ciudad puede comenzar con un temblor, con un estremecimiento, con una respiración. La música comienza con una vibración.
{...}
Mi mundo estalló por una sola palabra: amor. Mejor dicho: aquella fue la primera vez que estalló mi mundo.
La segunda vez que estalló mi mundo fue también por una palabra. Una palabra que fue saliendo de mi garganta y llegó bailando hasta mis labios y brotó antes de que yo pudiera pensar en ello, o detenerla.
La pregunta era: << ¿Quieres quedar conmigo mañana? >>
Y la palabra: << Sí. >> "
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