Mereces
A veces caminaba con el paso de alguien que no quiere ser
visto. Se ocultaba siempre bajo las sombras de las
personas más altas, o de las cosas más viejas y si un hombre la miraba por más de 5 segundo se bajaba el
suéter y agachaba la cabeza. Nunca fue de esas mujeres que buscan ser
admiradas, que se disfraza la cara para tener buen aspecto y levantan su
vestido para llamar la atención.
No me alcanzarían las
letras para poder describirla pero pongo en su lugar a las cosas mas preciosas.
Las cervezas en la terraza con algún desconocido, el poema mentiroso a las 2 de
la tarde y los versos más sinceros a las 3 de la mañana, una sonrisa para ocultar la
tristeza, las noches de verano bailando en ropa interior. Eran detalles
pequeños que sin querer ni notar son capaces de formar el más hermoso poema.
Maldita sea, de verdad que era preciosa, pero no se lo
creía. Y no la culpo por ello. La hicieron sufrir más veces de las que estuvo
dispuesta y le rompieron el corazón antes de atreverse a darlo. Es la cosa más
injusta, más cobarde, más idiota…pero pasa. Y pasa siempre. No podemos
escondernos de lo que es inevitable. Tengo ganas de llorar, le dije, pero vas a
soportarlo porque sabes lo que vales, porque sabes lo que eres…y, espero que un
día de estos despierte y esté consciente de todo, que deje de esperar ella a
ser deseada por otros y no tenga que elegir entre un me quiere y un me quiero.
A ti, a ti que puedes se cualquier mujer en el mundo, te dedico una noche
porque te la mereces. Una noche sin nadie, una noche tranquila, una noche de
ti. De tus brazos, de tu cuello, de tus ojos, de tu pelo, de tus gestos, tus
caprichos, tus sonrisas y tus miedos. Una noche vacía para que puedas llenarla
de todos esos encantos que no has querido notar.
Porque hay un mundo allí fuera
que está esperando a que salgas y grites todas esas cosas que mereces. Y
mereces saber que en la mirada te caben veinticinco poemas que hablan sobre
valentía; veinticuatro que dicen lo preciosa que eres, y veintidós más que citan tu cintura. Mereces
saber que eres la mejor canción que pudo ser inventada, y que no fue culpa tuya
que no supieran tocarla. Mereces saber que eres lluvia, y que eres nubes, y que
no importa que explotes, a alguien le encantará bailar siempre bajo tu
desastre. Y mereces saber que eres causa y efecto. Que eres musa y poeta,
objeto y objetivo, razón y circunstancia.
Tú,mereces saber, que lo mereces todo.
E.M.
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