La líne roja rojísima.
Y ahora, justo antes del anochecer, cuando ya el sol se ha desvanecido por el
horizonte, queda la línea roja rojísima del cielo.
Habrá días alocados y tormentosos, llenos de lluvia, viento y granizo; y aun así, casi siempre que se ponga el sol, reinará la calma… y la línea roja del cielo.
No hay nada en el mundo que se parezca a ese cielo rojo al anochecer. ¡Es Gloria, Triunfo, Amor, Fama!
Y luego vino la negritud de la Noche, la negritud que no es ni entrañable ni afable. Mas, por negra que sea nuestra Noche, nada puede arrebatarnos el recuerdo de la línea roja rojísima. «Recordar es poseer», y así siempre tenemos con nosotros el cielo rojo.
Habrá días alocados y tormentosos, llenos de lluvia, viento y granizo; y aun así, casi siempre que se ponga el sol, reinará la calma… y la línea roja del cielo.
No hay nada en el mundo que se parezca a ese cielo rojo al anochecer. ¡Es Gloria, Triunfo, Amor, Fama!
Y luego vino la negritud de la Noche, la negritud que no es ni entrañable ni afable. Mas, por negra que sea nuestra Noche, nada puede arrebatarnos el recuerdo de la línea roja rojísima. «Recordar es poseer», y así siempre tenemos con nosotros el cielo rojo.
-M.M.
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