Para ti.
Pensaba que el paso de los meses iba a dejarme un sabor
menos amargo, que iba a cerrarse la herida. Y me equivocaba. Me equivoco porque
aún sigue doliendo, más incluso que el primer día. Creo que es ahora cuando
empiezo a recapacitar, y me doy cuenta del vacío, del silencio, y de tu
ausencia.
Sé que era algo inevitable, pero duele. Duele no poder
saberlo a tiempo y no haberte disfrutado un poco más. Duele esa imagen de tu
rostro frío dándome tu último adiós. Duele el no haber podido hacer nada,
porque era imposible. Duele verte tanto en mi memoria. Simplemente, duele. Pero
creo que va a doler el doble cuando el paso de los años no me permita recordar
con tanta nitidez. Que se me olviden tus manos frías, tu sonrisa y tus besos
llenos de un “te echaba de menos” “vuelve pronto”, de tu voz tan dulce (incluso
al teléfono) , de tus enfados que nos hacían tanto reír. De todos esos pequeños
gestos que valían más que todas las palabras del mundo. Pero mírame... ¿a quien voy a engañar ?. Nunca voy a poder
olvidarte, ni quiero. Así que tendré que aprender a tenerte presente sin dolor.
Quizás el orgullo no te dejaba admitirlo, pero déjame recordarte
que todos estamos de acuerdo en que fuiste nuestra heroína, y no te hizo falta
tener capa para ser reconocida como tal. Tu superpoder es la unión por la que
siempre luchaste y que, ahora, a pesar del gran agujero que nos has dejado,
sigue perdurando.
Así que, sólo gracias, por habernos regalado todos estos
años, por ser nuestro pegamento, por tener tantos momentos felices que recordar.
Gracias por seguir acompañándonos, en nuestros corazones.
Comentarios
Publicar un comentario