Real.
"...Me gusta la gente que, de forma casi instintiva, se pone nerviosa al mirar a los ojos. Como si temieran que vieses más adentro. Porque,en definitiva, no somos iguales con todas las personas. Habrá quien nos adivine, quien crea que nos conoce, y con suerte habrá también a quien se lo confesemos. Pero el interior (lo que somos, sentimos y pensamos) es algo que cuesta mostrar a cualquier público. Por eso, detalles tan pequeñitos como mover las manos o quebrarse la voz, sobre todo cuando alguien te está hablando de sí mismo, son indicios que sin duda deberían de valorarse."
Comentarios
Publicar un comentario