Una nada que lo dice todo.

Todo lleva su tiempo. Hay que aprender a pasar página.

¿Es posible pasar página si aún no has terminado de escribirla? Y peor aún, ¿cómo hacerlo si no tienes nada que decir? 
Creo que es inevitable no tener espacios en blanco en algún momento. Algunos agujeros de la vida son permanentes,por mucho que intentemos cambiarlo. Hay que  crecer alrededor de ellos y amoldarnos a los huecos, como las raíces en el hormigón.
Hoy no quiero explotar, solo quiero quedarme en pausa,contemplar los vacíos. 

Supongo que no hay nada de malo en encontrarnos con capítulos llenos de silencios.

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